Amor, Tiempo y Sostenibilidad

Conciencia, 24/nov/19

Recapitulando: Nuestros 4 altares también representan las 4 dimensiones en las que vivimos y tenemos el Ser. Las 3 primeras representan las 3 dimensiones del Espacio y la cuarta es el Tiempo. Nuestra verdadera evolución está planteada en términos de acceder –simbolicamente- al misterio del Tiempo.

Resumimos el primer Altar como el de la materialidad (Tierra), el segundo como el de la emocionalidad (Agua), el tercero como el de la intelectualidad (Fuego) y el cuarto es el auténtico salto cuántico: El verdadero e incondicional Amor (Aire).

El ser humano ha de lograr existir y conocer cada una de estas 4 dimensiones.

Pero quizá lo más extraño y mágico de esta propuesta es encontrar la relación entre el Tiempo y el Amor. Mientras más lo medito más lo disfruto. El Tiempo es Amor y el Amor es Tiempo. Mientras más lejos estamos -en nuestra evolución- de manifestar esta dimensión del Amor más lejos estamos de comprender el valor del Tiempo. No somos capaces de percibir que el Tiempo es el mayor tesoro que poseemos y no sabemos “cómo” usarlo ni que hacer con él, vivimos en la sociedad de los “pasa tiempos” y el entreteni miento. Nunca la función del arte ha sido tan desvirtuada como en esta sociedad. La música o el arte en general no debe buscar solo “entretenerte” sino recrearte, esto es lo que lo hace sagrado y mágico.

Recuerdo una vez, a la mañana siguiente de una ceremonia, alguien accionaba sobre una tablet con un rostro muy concentrado. Yo pensé que estaría aterrizando la “sabiduría” que encontró en el camino, me acerco con curiosidad y veo que estaba jugando poker contra la máquina.

Agradezco haber nacido una generación antes de los juegos virtuales, nunca los jugué y siempre les tuve mucho rechazo. No podía comprender a las personas que se pasan horas en eso, literalmente me enervaban, ahora los comprendo…

Mi conclusión es que mientras más lejos del Amor estamos menos podemos captar la importancia del Tiempo.

Aplicando esto al escenario global, había algo que tampoco me cuadraba cuando pensaba en cómo hay gente que tiene tanta “inteligencia” para hacer dinero pero ninguna inteligencia para pensar en términos de sostenibilidad. Recién ahora relaciono que quien se preocupa por la sostenibilidad tiene una mejor percepción del tiempo, pues puede proyectar sus acciones a un futuro medio y lejano y entenderlo como parte de su realidad inmediata, en otras palabras ve la vida con Amor. Mientras que una persona absolutamente irresponsable ante la sostenibilidad está totalmente alejada de percibir la dimensión del Tiempo, la dimensión del Amor.

Esto nos lleva a entender este sistema miope y cortoplacista que es incapaz de evaluar la seriedad del problema en el que estamos (creando conceptos perversos como la obsolescencia programada). Las grandes coorporaciones solo piensan en el mayor lucro en el menor tiempo posible y este modelo desciende por la pirámide y se impone a nuestros empresarios, políticos, profesionales y finalmente a todo el mundo. Las grandes coorporaciones son verdaderos psicópatas piloteando el avión, porque todos los pasajeros nos quedamos dormidos. Nada más lejos del Amor que aquellas anacrónicas instituciones, de allí el desprecio de estas o su incomprensión frente a la sostenibilidad.

Nada más eterno y sostenible que el Amor incondicional, única y verdadera meta de la evolución.

Por otro lado, si recordamos que cada altar está relacionado con una etapa de la vida, el primero con la infancia, el segundo la adolescencia, el tercero la madurez y el cuarto con la plenitud y que estas no son solo etapas cronológicas sino también símbolos de nuestra evolución. Nuestro transitar de la niñez a la plenitud significa una progresiva valorización del Tiempo. No solo es que lo sentimos contundentemente sobre todo al final de la vida y esto hace que se valore aún más, sino que además -si hemos seguido un buen camino- es posible que al final de él, nuestro concepto de Tiempo rebase las fronteras de la física teórica y especulativa y pueda volverse más amoroso, más real.

Recordando que los 3 primeros altares representan el Espacio y también la Mente y que el cuarto el Tiempo y el Corazón, es imposible e ingenuo querer resolver lo insondable del misterio del Tiempo con otra herramienta que no sea el Amor. Aunque todo esto parezca anticientífico, no existe ciencia más elevada que el verdadero Amor.

Pasando de lo Macro a lo Micro, de lo global a lo personal no hay muestra más grande de respeto que el respeto que alguien te ofrece por tu tiempo. No te confundas creyendo que es tolerancia o compasión permitir que tomen tu tiempo y lo llenen de comentarios tóxicos o dramas mentales.

No quiero tener límite para compartir el verdadero dolor pero si tengo una cuota máxima para el sufrimiento que cada uno crea con su mente. Eso no es ser amigo, es ser complice.

Me gusta intercambiar opiniones pero nunca discutir, después de dos o tres intercambios basta para saber si tienes delante un terco defendiendo con mezquindad la ridícula frontera de su entendimiento o una persona enferma por el vicio de discutir (que hay muchisim@s). Profesionales del ego que solo usan la comunicación para manipular e intentar someter con infantiles juegos de poder. Hace años que renuncié a ser el “tonto” que tiene la “razón”, ya no me interesa. Normalmente el tonto que gana la discusión se queda envenenado con todo tipo de emociones tóxicas y nisiquiera se da cuenta.

La persona que verdaderamente ha despertado en su mundo emocional no pierde el amoroso Tiempo en una discusión. No se sacrifica inutilmente perdiendo la belleza de ciertas emociones que nos podrían llevar directo al amor en vez de caer en la trampa de la razón.

Digamos que en la ecología de la Vida lo más difícil de sostener es la consciencia…