El pensamiento: ¿único sistema cognitivo?

Conciencia, 27/oct/19

Quizá la más grande limitación de la filosofía sea no reconocer los límites no solo subjetivos de los “pensadores” sino los límites del pensamiento en sí como instrumento cognitivo. Imaginémonos estar contemplando una puesta de Sol o un bello paisaje y que somos conscientes de la cantidad de información que en ese momento transmite y aporta la “experiencia” en sí, y lo comparamos cuando miramos la foto al día siguiente (por más bella que sea la foto) es totalmente ridículo e ingenuo pensar que esa foto pueda contener toda la belleza real (información) que existe y que nos transmitió la “experiencia”. El pensamiento obra en la mayoría de los casos como una cámara de fotos, es capaz de “capturar” una realidad pero sujeto completamente a las limitaciones de la capacidad de resolución de imagen dada en este caso por megapixeles. Por más moderno y costoso que sea el equipo, el resultado –la foto- no se podrá nunca comparar con lo que significó el flujo de información experimentado por el SER durante la EXPERIENCIA. Es como comparar un telégrafo (si todavía alguien sabe qué es) con un aparato con conexión de banda ancha. Tratar a través del pensamiento de lograr la EXPERIENCIA del SER es la cosa más absurda, pretenciosa o ingenua. Es realmente lamentable que los grandes filósofos y pensadores de este siglo –por inconsciencia, ignorancia o vulgares prejuicios- esten completamente cerrados a la EXPERIENCIA de tomar plantas sagradas o enteógenos (como prefieran llamarle) y se den cuenta del potencial real que está allí escondido. El potencial de que la filosofía deje de ser una actividad especulativa y recreativa de una élite para convertirse, mediante el entendimiento de las leyes universales, en un instrumento al servicio de la evolución.