La física cuántica de los Abuelos

Conciencia, 31/oct/19

Llevo 40 años tratando de entender parte de los misterios encerrados en el número 4 o lo que llamamos “la cuatripartición”. Gran parte de lo que busco es la manera, el camino o la forma de cómo explicarlo para que no te tome 40 años entenderlo. Quizá solo 20, pero también podría tomarte 4 años o 4 meses o 4 días. En todo caso la claridad de un texto no aportaría más del 50% en este intercambio energético que tendrías con esta sabiduría ancestral. El otro 50% no depende de cuántas veces leas el texto. Depende directamente del momento de evolución en el que te encuentras. Si tus vivencias, experiencias y reflexiones personales han podido crear el espacio interior para ser llenado con una sabiduría que viene de tiempos muy remotos. Depende de qué tanto has podido intuir y aplicar los códigos básicos de la vida y la evolución, de qué tanto has podido desprogramarte y empiezas a ver la vida sin filtros, sin prejuicios, sin creencias dogmáticas, sin patrones mentales.

Mi sensación del futuro cercano es completamente ambigua, por un lado, nunca hemos estado tan cerca de que millones de personas lleguen a realizar esta joya de la sabiduría ancestral y obtengan su liberación. Por otro lado, veo que estamos a punto de perderlo todo. No me refiero solo al hecho de estar destruyendo el planeta sino de estar destruyendo la posibilidad de nuestra evolución y más concretamente nuestra libertad.

Es complicado explicarlo por que tenemos que saltar muchas veces de lo individual a lo colectivo y viceversa para poder entender muchas dinámicas que están en curso.

Lo principal es que mientras la evolución pretende llevarte a una versión más completa, más libre, más elevada, más amorosa de ti mismo, un grupo de hombres con mucho poder, pero también con mucha ignorancia quieren impedirlo.

Te preguntarás ¿porqué? ¿qué es lo qué ganan? la respuesta es muy simple: Poder y control. Una persona verdaderamente amorosa y libre es muy difícil de controlar y el control y el poder les da mucho placer.

Es la eterna lucha arquetípica -que existe y existió desde el comienzo- entre luz y oscuridad. La luz de hoy es la oscuridad de mañana. La ignorancia intenta controlar la luz, para que no se expanda demasiado y la destruya. Entonces llegamos al punto central: La lucha entre el control y la libertad.

A partir de aquí encontramos que para algunos hombres la motivación vital es liberarte, así como para otros controlarte. Lo que no entienden es que, si te libero me libero. Si te controlo me controlo. Sucede lo mismo con el mecanismo del perdón. Si no te perdono, no me perdono. Porque en el fondo mantengo prisioneros en la cárcel de mi mente. Tengo que insultar, despreciar y finalmente cuidar para que no se escapen, pues me he acostumbrado a torturar y encuentro una gota de placer en ello. Y así se pasa la vida.

Perder el control es un miedo atávico que todos tenemos, tiene que ver directamente con la supervivencia. Solemos pensar que si pierdo el control de mi mente, esto me incapacita. Técnicamente se llamaría locura. He experimentado estados en los que el proceso de perder el control -y la mente- pasan por momentos de extrema angustia y otras veces han sido tan gozosos como el de una mariposa –que llena de agradecimiento- extiende por primera vez sus alas y deja atrás la crisálida. Estas “versiones” del futuro tienen un papel importantísimo en la vida. No son como algunos creen: meras fantasías. Son vivencias emocionales de altísimo orden que le darán el rumbo correcto y definitivo a todos tus intentos de liberación/desprogramación.

Para el hombre común –superfluo y jovial- la filosofía es algo tan lejano como Andrómeda, cuesta entender que la cantidad y la calidad de nuestro placer más inmediato depende de ella.

Quizá la más grande aberración de la historia humana la trajeron las religiones al satanizar y proscribir el placer sin entender que es verdaderamente el motor de la evolución y la espiritualidad (como ellos la llaman) y que no había que temerle sino entenderlo. Primeramente, el Gran placer quedó limitado y circunscrito al placer sexual, siguió degenerándose el concepto y terminó cosificado como placer genital, olvidándonos de la infinita dimensión del placer. Han armado a través de los siglos una confusión tan grande que tomaría mucho tiempo explicarla en este momento.

Sin embargo, solo diré acá que el placer no tiene la culpa de nada. Ni el placer en términos filosóficos ni el placer sexual. Solo hay que entender que hay placeres que te elevan y otros que te degradan.

Ser una persona generosa, cariñosa, comprensiva son manifestaciones que proporcionan grandes cantidades de placer a quienes practican estas virtudes. Por otro lado someter, controlar, mentir, robar, herir, también son manifestaciones que dan grandes cantidades de placer (aunque nos cueste admitirlo).

Ser virtuoso da placer, ser vicioso también da placer.

Por eso la imperiosa necesidad de tomar consciencia de nuestro mundo emocional y admitir cada vez que sentimos placer –inconscientemente- dominando, buscando reconocimiento, mintiendo, distorsionando la realidad, hiriendo, difamando, etc. etc. El auto engaño es la primera manifestación de carencia de inteligencia emocional (la inteligencia que permite reconocer la calidad de las emociones).

Es interesante ver está contradicción. Cómo los “valores” del ego y la personalidad se imponen sobre los valores del SER cuando no entendemos nuestras motivaciones ocultas en el subconsciente.

Si que tenemos una tarea muy difícil. Tanto como pedirle a un robot que se desprograme.

Miles de millones invertidos en buscar inteligencia artificial y no nos damos cuenta que eso es lo que somos, una inteligencia programada. 100 años les ha demorado construir las líneas del tren, los vagones y la locomotora. Ya casi todos han comprado sus tickets para este gran viaje a la extinción, el tren está lleno y casi listo a partir, solo les falta el último detalle: El control total. Ya casi lo tienen, pero no todavía. Todavía somos muchos los que pensamos diferente, los que amamos la libertad y la diversidad. Aún no pueden controlarnos a todos por más que tienen miles de robots y algoritmos para rastrearnos. Sin embargo, están a punto de lograr la última parte: La computadora cuántica. Es una realidad que se manifestará en los próximos años. No es una fantasía ni una quimera, es el siguiente paso en la evolución tecnológica.

Hace años que ya están varios grupos invirtiendo billones en este proyecto y hace poco salió una noticia que en alianza google y la NASA habían ya logrado un prototipo.

Copio un artículo publicado en la página de bbc news: “El gigante tecnológico aseguró que su procesador cuántico Sycamore fue capaz de realizar en 200 segundos una tarea específica que a las mejores supercomputadoras del mundo les llevaría 10.000 años completar, según Google”.

Ciertamente podría ser un logro maravilloso para la humanidad si es que no viviéramos en un sistema en donde la tecnología está al servicio de quienes controlan el mundo.

Así que el primero que pueda poner en uso este tipo de tecnología será quien dominará el mundo –o lo que quede de el- por sus infinitas aplicaciones militares, científicas y -más específicamente- rastreo y selección de información.

En menos de una fracción de segundo podrán detectar cualquier palabra o contenido que atente contra sus intereses y desaparecerlo del ciberespacio.

En el 2015 una noticia de bbc news conmovió al mundo: Piloto suicida estrella aeronave matando 150 personas a bordo.

A los pocos días apareció un post de alguien que mostraba datos que desmentían que fue un accidente y mucho menos “un piloto asesino/suicida, decía que fue un error de un misil en un día de maniobras de la OTAN.

Leí el artículo con incredulidad y seguí leyendo dos posteos, de pronto sentí algo y quise volver a leerlo, regresé pero ya no estaba. Lo busqué una hora, pero desapareció. No es la primera vez que me entero de cómo desaparece información en las redes. No es el tema si era falso o no, sino el control de la información o el derecho a expresarse. En la actualidad todavía muchas cosas se filtran. Es un tema de velocidad que ya están listos a superar con nueva tecnología.

El tema, -y disculpen que me haya extendido tanto para llegar al punto- es que el principio sobre el que se basa la computadora cuántica es el mismísimo misterio de la cuatripartición. Mientras que el sistema de los procesadores convencionales (igual que la mayoría de nosotros) opera en forma binaria, (ceros y unos) el cuántico introduce la variable del principio de incertidumbre que posibilita que el dos se vuelva cuatro ampliando infinitamente las posibilidades cuando se convierte a sistema hexadecimal. Para entender esto revisen el “experimento de la doble rendija”.

Todo este conocimiento de la doble naturaleza del átomo o de la luz, (onda y partícula) ya era conocido desde hace miles de años por los iniciados, pero se usaba solo con fines evolutivos.

Ahora la luz y la oscuridad compiten por materializar está tecnología. De tus acciones y de las mías dependerá el resultado y nuestro destino: Control o Libertad.