Nuestra visión

Para nosotros lo sagrado es la relación armoniosa entre el espíritu y la materia. Discrepamos del paradigma que rige en casi todo el mundo que define al espíritu como lo elevado y la materia como lo profano. Este centro responde a la urgente necesidad de cambiar el paradigma de “evolución espiritual” por el de camino sagrado. Pues el primero coloca en absurda relación de oposición al espíritu y “la” materia.

Desconociendo en la materia su cualidad sagrada, estamos creando “sin querer” una sociedad insensible ante la dimensión sagrada de lo femenino, generando consecuencias desastrosas en las relaciones entre el hombre y la mujer y entre el ser humano y la madre tierra.

Algunos espiritualistas ven a la materia, a la mujer y al planeta, no como una madre sagrada sino como una cosa a la cual se le debe explotar sin compación.

Aprender directamente de las plantas de poder o plantas maestras es como estar directamente bajo la instrucción permanente de un gran maestro iluminado, el conocimiento le llega a cada uno en la medida de su capacidad y sin intermediarios.

Nuestra visión recibe todos los aportes de las diferentes culturas del mundo, las cuales estudiadas con respeto, actúan sinérgicamente creando una poderosa transformación gracias a la expansión de la conciencia.

Nuestras fuentes

Mis primeros maestros fueron de la nación Shipiba en la amazonía peruana, ellos me instruyeron en el arte de la medicina sagrada que llamamos ayahuasca. Todo mi agradecimiento al “clan” de los Arévalo, especialmente a Don Benito Arévalo.

Mi segunda fuente de aprendizaje fueron las tradiciones de los nativos norteamericanos. Ceremonias como la búsqueda de visión, la danza del Sol y el Inipi, fueron determinantes en mi vida para reconciliarme y devolverme el entendimiento de lo que significa rezar.

Mi tercer agradecimiento es para la nación tawantinsuyana. Aquí los maestros fueron las piedras, los templos, los textiles, la cultura viva y todo tipo de diseño que les sirvió a los antiguos sabios para transmitir desde hace cinco mil años, tantas verdades que no cabrían ni en un libro de mil páginas.

También reconociendo como valiosas fuentes todas las tradiciones del mundo en las que pudimos reconocer la esencia de la única y gran verdad.

Nuestro camino

Estudiando los antiguos saberes, practicas y rituales, hemos podido extraer lo esencial, lo primordial, aquello que es común a casi todas las tradiciones que traen un verdadero conocimiento, entendiendo claves y códigos que nos permiten leer en casi todos los idiomas los antiguos símbolos con los que los “abuelos” nos trazaron el camino.

El aporte de esta ancestral visión a la sociedad moderna es de vital importancia, pues es un mensaje imperecedero, que esta mas allá de cualquier ideología. Es la respuesta final para el genuino buscador que ya recorrió muchos caminos sin encontrar realmente lo que buscaba.

Para nosotros lo sagrado comienza donde terminan los dogmas, las ideologías, las religiones.

Uno de nuestros principales aportes es ayudar a que cada persona encuentre su forma original de relacionarse con lo sagrado, según sus raíces y a través de las formas ancestrales que existieron en cada región del planeta.

Es por esta razón que ubicados cerca de la ciudad del Cusco, antigua capital del Tawantisuyo, una de las civilizaciones mas desarrolladas de América, hemos sentido expresarnos principalmente con el entendimiento propio de la zona y la cultura andina.

América poseyó y posee un camino sagrado de primer nivel, que no tiene nada que envidiar a otros respetables sistemas en otras partes del mundo, lamentablemente muy pocos pudieron o pueden comprender la profundidad del conocimiento de los pueblos americanos.

Tras 500 años de persecución esta sabiduría se fue escondiendo, esperando tan solo el momento en el que el entendimiento del hombre moderno esté a la altura y sea capaz de valorarlo.

El tiempo ha llegado

En toda América el uso de las plantas sagradas fue una constante en la mayoría de las culturas y es tal vez el único continente en donde podemos encontrarlas vivas, como parte de la tradición popular; pero el uso más sagrado de estas medicinas siempre permaneció relativamente oculto, solo accesible a quienes estaban dispuestos a pagar el precio de un entrenamiento serio y riguroso.

Lo que les podemos ofrecer es que comiencen una relación con estas medicinas, con alguien que tenga el reconocimiento y el permiso de los ancianos, para que todo este en orden y esto traiga una gran bendición a tu vida.

Nuestro trabajo se sustenta en la experiencia ancestral del manejo de ceremonias de sanación a través de las plantas maestras.

Estas plantas, a través de las ceremonias, nos permiten tener una visión muy profunda de la “realidad” externa e interna mostrándonos el origen de nuestro sufrimiento y la manera cómo liberarnos de él además de mostrarnos el camino para lograr armonía en todas nuestras relaciones, sanando uno de los principales “males” que sufren las personas y las familias: el desequilibrio en todos sus niveles producido por el mal manejo de las dualidades: sociedad-naturaleza, hombre-mujer, padres-hijos, mente-corazón (razón-sentimiento).

Para nosotros no solo es importante el ofrecer las medicinas sagradas, sino fundamentalmente compartir las enseñanzas y este entendimiento en forma práctica a través de nuestra forma de vida, alimentación, agricultura, arquitectura, educación, medicina, vestimenta, música, espiritualidad y arte.

Muchas personas ya se han beneficiado de este saber ancestral expresado como un camino de vida, logrando profundos y duraderos cambios.